domingo, 22 de julio de 2012

Primera presentación del libro Cosmos Burlesco

Libro de cuentos Cosmos Burlesco: Sobre el Apocalipsis y los Protocolos del Caos del autor puertorriqueño Miguel Pruné
¿Dónde? Beta-Local. 208 Calle Luna, Viejo San Juan
¿Cuándo? jueves, 23 de agosto de 2012 
5:30pm - 7:20pm Geek-party
7:30pm - 7:45pm Introducción por Beatriz Eugenia Ramírez Betances

7:45pm - 8:30pm Conversatorio sobre ficción especulativa con: Alejandra Reuhel, Miguel Pruné y Daniel Pommers
8:30pm - 9:00pm Lectura por invitados especiales
9:00pm - 10:00pm Open mic

*Geek-party en el Beta-gaming-lounge comienza a las

jueves, 7 de junio de 2012

Cosmos Burlesco

Cosmos Burlesco
autor: Pruné, Miguel

ISBN: 978-1-61887-077-3
Editorial: Gato Malo Editores
Precio: $20.00

Cuento*SteamPunk*CyberPunk*Relato Fantástico*Rum Politks *Detectivesco Noir*
Gato Malo Editores y Generación del Atardecer presentan el libro Cosmos Burlesco: Sobre el Apocalipsis y los Protocolos del Caos del escritor puertorriqueño Miguel Pruné.
Cosmos Burlesco está disponible en las siguientes librerías:

Librería Mágica [Río Piedras] (787) 717 2674

Librería La Tertulia [Río Piedras] (787) 765 1148
1002 Ave Ponce de León, Rio Piedras

Tertulia Viejo San Juan [Viejo San Juan] (787) 724 8200
305 Recinto Sur Viejo San Juan, San Juan, PR

Cronopios Café Literario [Ave. De Diego] (787) 998 6566
#314 Avenida de Diego, Santurce
            Librería El Quijote [Mayagüez] (787) 832 4500

            Metro Comics [San Patricio Plaza] (787) 781 4110
También puedes contactarnos al: 1-787-513-2099


Rita Indiana Hernández

Rita Indiana Hernández nació en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana en 1977. Es escritora, artista multidisciplinaria, compositora modelo y cantante del grupo Rita Indiana & los Misterios. Es autora de los libros de cuentos Rumiantes (1998) y Ciencia succión (2002). También ha publicado las novelas La estrategia de Chochueca (Isla Negra, 2003) y Papi (Vértigo, 2005). En el 2011, fue seleccionada por el Diario español “El país” como una de las 100 personalidades latinas más influyentes. Segun Fernando Ureña Rib; "A través de un lenguaje ágil, crudo y soez Rita Hernández bordea esos submundos, y nos hace merodear o nos adentra en las noches de cierta juventud dominicana. Mientras algunos encuentran en esta historia, rastros del camino trazado por Borroughs y por Kerouac y otros representantes norteamericanos de la Beat Generation, yo encuentro en la escritura de Hernández innovaciones refrescantes. El uso del lenguaje coloquial en la literatura que ella propone manifiesta su percepción alerta y su sabiduría." 

Leer:


Fragmento de la novela Papi - Rita Indiana Hernandez


Autora: Rita Indiana Hernández

Fragmento de la novela Papi
*Fragmento de la novela Papi (Ediciones Vértigo, 2005)*

PAPI

Papi tiene más de to que el tuyo, más fuerza que el tuyo, más pelo, más músculo, más dinero y más novias que el tuyo. Papi tiene más carros que el tuyo, más carros que el diablo, tantos carros que tiene que venderlos porque no le caben en su propia marquesina. Papi tiene carros que hablan y te dicen que te pongas el cinturón y que cierres la boca, en inglés, francés y otros idiomas. Papi los maneja, uno diferente cada día, porque son tantos que tiene que repartírselos, uno por la mañana, uno por la tarde y otro por la noche, es decir cada cuatro horas. A veces uno incluso para el almuerzo. Uno para irme a buscar al colegio, uno para ir a mi primera comunión, uno para visitarme los domingos, uno para ir a visitar a su mamá y otro para sus hermanas, un jaguar para el día de los padres, un camaro para el día de los enamorados, un be eme doble u para las inauguraciones, un ferrari para llevarme a comer helados. Un carro que usa cuando va a traerle a mami mi mensualidad, uno para cuando viene a decirle a mami que quiere volver con ella y otro (por lo general un Mercedes baby descapotable) cuando viene a decirnos que vuelve a casarse con otra y que nos invita a la boda y deja los muebles de mami impregnados con su perfume que es muy fuerte, más fuerte y más caro y más bueno que el perfume que usa el tuyo, si es que acaso tu papá ha visto alguna vez uno.

A mami le da dolor de cabeza.

Papi tiene carros con los vidrios negros, por donde no pasa ni una lucecita, y que además tienen cortinitas negras para que no pase ni una lucecita. Carros que te dicen quién fue que dejó la puerta abierta o quién se está comiendo los mocos, carros largos y gordos, carros a los que se les abren las puertas levantándolas hacia arriba, que hacen que la gente se aglomere alrededor cuando todavía no nos hemos desmontado, que hacen que un montón de niños y jóvenes y viejos casi todos negros y descalzos vengan corriendo a tocarnos porque creen que es una nave en la que aterrizamos papi y yo, casi siempre frente a una cervecería o a un car wash en el Malecón, y vienen a tocarnos a nosotros y al carro y le preguntan a papi por el carro, por mí y por el carro y papi les responde sin mirarlos, como si no fuera importante, como si los carros volaran desde siempre, como si papi y yo estuviésemos aterrizando en un carro que parece una nave frente a todas las cervecerías del Malecón todas las tardes, y es verdad.

Y papi se desmonta y deja el carro abierto para que los niños, los jóvenes y los ancianos (casi todos negros y flacos y descalzos) puedan subirse y activar el limpiavidrios y las luces y abrir las puertas que se abren hacia arriba como alas de gaviota, como en una nave. Y, a veces, papi hasta les da la llave para que lo enciendan y salgan volando, pero son tan brutos que hacen tres piruetas y luego se estrellan en el mar o en los arrecifes del Malecón o se quedan enredados en el tendido eléctrico como zapatos muertos.

A papi ni le importa. Ni que se maten, ni que le dejen los carros empalados encima de un cocotero, como tiene tantos. Papi lo que hace es que inmediatamente saca una foto del accidente con una polaroid y se la regala a los niños, jóvenes y viejos que han sobrevivido, que en cuanto damos la espalda se entran a trompadas por la foto.

Mi papi tiene tanta ropa y tiene tantos closets para guardarla que a veces cuando quiere ponerse una camisa tiene que comprarla de nuevo porque se olvida en cual closet es que está. Y tantos poloshirts con el hombrecito jugando polo en el pecho que tiene como quince closets para guardar los poloshirts, uno para cada día de su vida, si él quiere. Y estos poloshirts aunque los laven tienen el perfume de papi todo el tiempo, y aunque los laven se les queda, y aunque papi los mande a lavar no se les quita, y cuando papi quiere cambiar de perfume tiene que cambiar toda su ropa y comprarse toda esa ropa de nuevo y comenzar por el principio.

Mi papi tiene más carros que el diablo. Mi papi tiene tantos carros, tantos pianos, tantos botes, metralletas, botas, chaquetas, chamarras, helipuertos, mi papi tiene tantas botas, tiene más botas, mi papi tiene tantas novias, mi papi tiene tantas botas, de vaquero con águilas y serpientes dibujadas en la piel, botas de cuero, de hule, botas negras, marrones, rojas, blancas, color caramelo, color vino, verde olivo, azules como el azul de la bandera. Botas feas también. Botas para jugar polo y para cortar la grama. Botas de hacer motocross, mi papi tiene motores, motonetas, motores ninja, animales domésticos, four wheels y velocípedos. Papi tiene el pelo rizado, negro y rizado, porque cuando era marinero y tenía uniformes, blancos, kakis, botas, una escopeta de palo, una escopeta de mentira para hacerse fotos, mi papi tenía el pelo muy corto, porque en la Marina de Guerra se lo cortaban a caco, con una navaja eléctrica que hacía zum zum y le quitó lo que le quedaba de rubio en la cabeza, porque es que papi cuando era niño era muy rubio, con el pelo casi blanco, casi albino, y muy lacio y muy largo porque se atoro un día con un pedazo de plátano y su mamá le prometió a la Virgen de la Altagracia, mientras papi se iba poniendo como una aceituna negra, que le iba a dejar crecer el pelo a papi si se lo salvaba del plátano y por eso en todas las fotos papi tenía su pelo muy rubio, muy lacio y muy largo y le hacían muchas fotos en las que casi nunca se le veía la cara solo el pelo muy largo y en las que sí se le veía la cara parecía una niña con una trenza muy larga y muy blanca que le llegaba hasta la cintura más o menos.

Pero ahora lo tiene negro y tupido y corto, un mini afro. Papi tiene amigos que lo peinan y que vienen a peinarlo, con blowers y un cepillito redondo, cilíndrico, que suena cras cras en el pelo de papi, que es muy negro y muy rizado. Los amigos de papi, los que lo peinan y lo afeitan y le cortan las uñas y se las pintan con un brillito transparente, también me peinan a mí, me lavan la cabeza en el lavamanos, me lo secan con una toalla y me lo secan luego con un blower y un cepillo redondo, cilíndrico, más grande que el de papi, porque mi pelo todavía está medio rubio, y no tan lacio, ni tan largo, ni tan albino. Después nos echan gotitas mágicas en el pelo a los dos y nos dicen que somos muy bellos y muy iguales y yo me veo en el espejo con la melena casi rubia y es verdad que soy casi igualita a papi.

El blower también es de papi, y los cepillos, y el amiguito que viene a lavarnos el pelo y a peinarnos y a secarnos y a pintarnos las uñas de colores, a mí de rosado, que luego se me descascara y papi que también tiene removedor de esmalte en una gavetica y limas y piedras pomes y cremas hidratantes y aceite de cacao y aceite johnnson, me sienta en sus piernas y me saca el cuté rosado con un algodoncito y otro algodoncito que caen al piso y parece como si estuvieran sucios de sangre.

Papi pierde la cuenta de los jackets que tiene, de los que le regalan sus amigos dueños de discotecas, que mandan a hacer jackets, relojes y gorras con sus iniciales bordadas en oro para regalarlos en las inauguraciones y en las fiestas de fin de año a las que papi llega con una novia, un carro y un par de botas nuevas. Más nuevas que cualquier cosa que vayas a tener tú o tu papá, si es que acaso sabes lo que significa tener uno. Jackets con logos o sin ellos, azules, jackets como los de los peloteros, jackets fosforescentes, enormes, acolchados, jackets en los que me sofoco desde que me los pongo, pero yo me los pongo y no me importa, yo me los pongo todos en cuanto papi se va y me quedo sola con todos los closets de papi y me meto en todos sus walk-in closets y me pongo todos sus jackets y me quedan muy bien. Un poco grandes, pero eso está a la moda, pienso, y me pongo un jacket de papi y unas botas de papi y camino el pasillo entre el primer closet y el último con cada combinación, sonando las botas claca claca claca porque ese sonido a mí me gusta mucho y me siento como un vaquero, como en otro mundo.

Cuando papi me ve con los jackets, me dice que a él le da calor verme con ellos puestos y yo no entiendo. Que a él le da calor verme con ellos puestos. Yo me los dejo puestos y papi suda, suda, suda, suda, suda, suda muuucho. Se pone colorado, parece que va a reventar. Me dice que esos jackets son para el invierno. Y yo no entiendo. Que esos jackets son para el invierno. Yo me los dejo puestos y ahora también me he puesto unos RayBan de papi que son de oro, porque papi tiene más gafas que nadie, como ciento veinte. Papi está sentado viendo Rocky III y a Rocky le están partiendo la semilla y yo me estoy poniendo otro jacket más y papi se está volviendo agua. Ya se derrite completamente sobre el sofá, el control remoto flota sobre el charquito de su mano, también hay humo porque el sudor se evapora rápido, el control remoto cae en el piso, entonces yo comienzo a quitarme los jackets de papi, uno por uno muy rápido, porque no quiero quedarme sin papá, pero cuando me quito el último papi es ya una mancha de sudor en el sofá y sobre la cara de Rocky ruedan los créditos mientras él llama: Adrian!!!!! con la boca torcida.

Pero no es Rocky el que grita, me he confundido, es papi, que bebe tanto y se pone tan malo. Porque papi tiene muchas botellas de todo y se las bebe con sus amigos que también traen más botellas y juegan dominó con un dominó de oro que le regalaron a papi, probablemente otro dueño de discoteca. Y el ruido de las fichas del dominó de oro se confunde con la chocadera de vasos y botellas y hielo. Y la sirvienta, una de ellas, ve el precio de las botellas y le dice a papi que si es verdad que esa botella cuesta más que lo que ella gana. Y papi ahora vomita junto a la cama, vomita verde, verde, verde y luego amarillo amarillo y luego rosa y luego ya de un rojo muy oscuro. A mi no me gusta. Sinceramente. Papi vomita más que yo, que desde que me llega el olor me dan nauseas y corro a echarme berrón en la cabeza y en la nuca y a ponerme hielo en las axilas. Me estoy poniendo mala, me estoy poniendo mala.

Papi se está muriendo, yo me estoy muriendo, por suerte papi tiene una ambulancia, dos ambulancias con su chofer cada una que nos vienen a recoger para llevarnos al canódromo y allí estamos papi y yo en sillas de ruedas viendo cómo los perros persiguen una liebre de madera, con una enfermera-azafata que nos sostiene el suero y lo chequea y mueve la manivela para intensificar el riego. Mi papi y yo hemos apostado toda la tarde a que el perro colorado no gana, y el perro colorado gana siempre, es muy divertido. Luego, como papi tiene amigos en todas partes, nos dan un tour backstage, aquí están las perreras y aquí los baños en los que hay charquitos de sangre porque a veces los perritos se mueren después de la carrera y hay unas fundas de basura de donde sobresalen las patitas de los perritos muertos y luego el veterinario del canódromo me deja inyectar a un galgo que no tiene nalgas, sino un pellejo que une la pierna y la cadera y allí mismo pisss, le clavo la aguja que entra bien fácil en el galgo al que un negro vuelve a meter en su jaulita.

Ya nos vamos mejorando. Nos vuelve el color de la piel. Nos baja la fiebre. Papi hasta se afeita, lo que siempre le hace muy bien porque se afeita y se le quitan 20 años. Es casi un niño. Es tan pequeño que puedo llevarlo a caballito. Estamos de nuevo viendo Rocky III porque parece que este verano, junto con Dirty Dancing, es lo único que ponen. Y después Papi se duerme en el sofá y yo me hago la dormida, a veces abro un ojo para ver la escena, los dos muy juntos con los ojos cerrados, la luz de la televisión hace que papi se vea más lindo y subo el volumen de la tele a todo lo que da para que no se oigan los gritos de las novias de papi, para que las malditas no vayan a despertarlo, porque es que les ha cogido con reunirse en el parqueo y lo llaman y lo llaman y caminan en círculos con pancartas y fotos de papi, y me llaman a mí, y luego forman una torre humana enterrándose las agujas de los tacos en los hombros para llegar al último piso de la torre, que es donde estamos papi y yo.

Y aquí vienen flacas y altas, regordetas, nargúas, culúas, prietas y pelirrojas, ñatas, aguiluchas, tetónicas, sintéticas, con las teticas paradas, aerodinámicos los cabellos, maremóticas las pollinas, un tsunami frizado con laca y síndromes premenstruales. Aquí vienen con uñas postizas en las pestañas con ojos en las uñas con las agallas así (y cuando digo así, me pongo el índice de la mano derecha en el bíceps del brazo izquierdo extendido, o sea que las agallas deben medir más o menos su buen pie y medio) encaramadas en zancos y en agujas quirúrgicas, en rayos láser en vez de agujas. Tienen sus propias naves, motores y camionetas, que papi les ha comprado, y vienen todas juntas en bicicletas estacionarias a comerme viva, a meterme la cuchara hasta el fondo, para dejarme un arco tatuado en el paladar, un arco que significa que me han obligado a comer, que se preocupan por mi salud y mi bienestar, que son todas buenas madrastras, que papi ha sabido elegir, que yo debo quererlas y sufrirlas y entenderlas y chupar la leche que sale de sus tetas, teticas, tetazas y decirles mami, mamita, mamasota. Vienen como locas, chillando, pujando embarazos ficticios, pujando muñecos de peluche, pariendo bebés de latex que orinan si se les aprieta la barriguita.

Aquí vienen de nuevo limpiándose el pintalabios que traen embarrado en los dientes con servilletas de pizzería, con hisopos sucios, los hisopos con los que me han perforado el tímpano para limpiarme las orejitas y vienen con más hisopos a limpiarme lo que no me queda porque no se cansan de deshollinarme, de meterme hisopos y enemas por todas partes cuando papi no está, cuando papi sale huyendo en un carro que hay parqueado en el balcón y en el que papi sale volando cada vez que ellas aparecen, gritando, maldiciendo, jalándose las greñas que son tan duras tan duras que se les caen enteras de la cabeza como piezas de cerámica y se destrozan contra el piso de granito como si fueran de tierra.

Aquí llegan en patanas decoradas con banderas de plástico rojo, rojo y amarillo, amarillo y morado, banderolas y confetti y serpentinas rojas, en peinadoras con bocinas a 300,000 vatios, haciéndose campaña, dando golpes de barriga y de pechuga tan intensos que a veces se les brota una tripa o un ojo, furiosas, demoníacas, preciosas, horribles fulanas de tal. Me odian, me odian, me odian, me odian, porque tienen que quererme, porque tienen que quererme, porque tienen que quererme.

Nos están alcanzando, le digo a papi, que saca una pistola de debajo de su asiento y me la pasa diciendo “dispara”, bajando la cabeza al nivel del guía porque nos están disparando, nos están tirando piedras, granadas, pelucas de cerámica que explotan muy cerca de la carrocería de nuestro carro, que rueda haciendo cortes de pastelitos a 200 millas por hora en el malecón. Saco un brazo y hago fuego y hago fuego y hago fuego y se oyen los gritos de las novias de papi cayendo de sus carrozas, heridas de muerte, agarrándose un pecho. Y sigo haciendo fuego con las armas que papi no deja de pasarme sin mirarme y bajando la cabeza y manejando con las rodillas y con la otra mano bajándome a mí la cabeza para que no nos maten, para que las bazookas de las hijas de la gran puta pasen de largo.

Y las carrozas que están muy decoradas con estatuas de papier maché y papel crepé (ídolos taínos, carabelas de Colón, Marías Montezes) comienzan a coger candela y las arpías escupen para apagarla, pero la saliva de las arpías tiene un ph combustible que hace que las carrozas enteras cojan fuego y el fuego ya les llega a los pantihoses y yo sigo vaciándoles las pistolas de papi encima y tumbo putas a troche y moche, y la multitud, que a ambos lados de la avenida George Washington disfruta del desfile, se rompe las manos aplaudiendo cada vez que una puta se cae de la carroza hecha un colador, y yo saludo a la multitud y ellos me hacen ba bay con la manita mientras se le echan encima a las mujeres muertas para quedarse con los collares y las pulseras.

Papi como que comienza a levantar la cabeza y en vez de una M-16 me pasa una paleta, un lollypop azul que me tiñe la lengua de un azul casi negro, me veo en el espejito retrovisor y pienso, mientras nos vamos elevando (porque por fin tenemos suficiente espacio en la autopista para despegar) que quiero que papi me compre un Chow Chow, pero antes de que yo pueda decir Chow las novias de papi se han transfigurado, el ídolo taíno de papier maché de la carroza ya casi hecho cenizas las ha visto y ha olido su sangre y la sangre de las novias de papi ha clamado, y un viento salitroso levanta las cenizas del cemí taíno y cubre los cadáveres destartalados, y la multitud pavorosa corre y se rasga las ropas porque las muertitas ya se transforman, ya convulsionan, ya dan golpes de barriga tan intensos que dos alas les brotan rompiéndoles la carne, dos pencas alas de murciélago, de batichica, del mismísimo diablo y han salido volando proto-terodáctilas, dragoniles, hijas de su maldita mai, y papi y yo alcanzamos los 700,000 pies de altura, los 800,000 pies de altura cuando una de las moñúas aferra sus colmillos a los neumáticos. “Dispara, coño, dispara” dice papi, que se ha olvidado de pasarme un revólver, y me saco el lollypop de la boca y me salgo casi entera por la ventana del carro (todo a 700 u 800,000 pies de altura, pero papi me agarra por la correa para que no me vaya a caer) y le entierro el lollypop en un ojo a la infierna, que grita muy fuerte cayendo y arrastrando a todas las demás, una por una, hacia el fondo del mar, levantando una corona de espuma, muy blanca y muy linda, por lo menos desde aquí arriba.

*Fragmento de la novela Papi (Ediciones Vértigo, 2005)*

sábado, 12 de mayo de 2012

SÉPTIMO CAMPEONATO MUNDIAL DEL CUENTO CORTO ORAL EN USC


SÉPTIMO CAMPEONATO MUNDIAL
DEL CUENTO CORTO ORAL EN USC

COMUNICADO DE PRENSA
El Programa de Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón (USC) convoca el Séptimo Campeonato Mundial del Cuento Corto Oral, que otorga un premio de quinientos dólares ($500.00) para el cuento ganador y certificados de compra de cien dólares para las menciones. La competencia se llevará a cabo el viernes, 18 de mayo de 2012, desde las 6:00 de la tarde, en la Sala de Facultad del edificio Barat Sur de la USC. La actividad será en coauspicio con el Grupo Editorial Norma y la Librería La Tertulia, informó el Dr. Luis López Nieves, escritor residente de la USC y director de la Maestría.
La competencia estará abierta al público general bajo las siguientes bases:
  1. Podrán participar escritores mayores de 18 años de edad con un solo cuento inédito escrito en prosa.
  2. El tema será libre, pero no incluye cuento infantil.
  3. Cada cuento deberá ser leído por el propio autor.
  4. Cada participante deberá inscribirse en la mesa de registro y entregar cuatro copias de su cuento.
  5. El horario de inscripción será de 6:00 a 7:00 de la noche en la Sala de Facultad del edificio Barat Sur en la Universidad del Sagrado Corazón.
  6. Los cuentos deben ser inéditos, propios y originales, en lengua española, de no más de una página de 8.5 x 11 pulgadas, a espacio doble y en letra de 12 puntos. Los márgenes serán de una pulgada arriba, abajo y a los lados. Los cuentos que no cumplan con estos requisitos serán descalificados.
  7. Cada cuento debe estar identificado arriba, después del título,  con el nombre o el seudónimo del participante. No se aceptarán participaciones con portadas apartes. Solo se aceptará una hoja de papel por participante.
  8. De siete a ocho de la noche el jurado hará una preselección de 30 cuentos.
  9. Luego, los participantes preseleccionados leerán su cuento frente al público y al jurado.
  10. El jurado seleccionará un cuento ganador y otorgará menciones honoríficas.
  11. El ganador recibirá un premio de quinientos dólares ($500.00) cortesía del Grupo Editorial Norma y la Universidad del Sagrado Corazón.
  12. Cada mención honorífica recibirá un certificado de compra de cien dólares ($100.00) cortesía de la librería La Tertulia.
  13. El periódico El Nuevo Día publicará el cuento ganador.
  14. El fallo del jurado será final e inapelable.
  15. No se devolverán las copias.
  16. No podrán participar los organizadores del evento, los familiares de los jueces ni ningún empleado de la Universidad del Sagrado Corazón ni del Grupo Editorial Norma que haya tenido relación directa o indirecta con la organización de esta competencia.
  17.  La Universidad del Sagrado Corazón se reserva el derecho de descalificar cualquier participación o participante.
“El Campeonato se ha convertido en la cita anual literaria más importante de los escritores de Puerto Rico. Por séptimo año consecutivo Sagrado le brinda a los autores nuevos y con experiencia la oportunidad de dar a conocer públicamente sus nuevas creaciones. Nuestro país se ha dado a conocer en el extranjero gracias a la gran calidad de sus cuentos. Por eso en la Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón sentimos que es un deber estimular, promover y recompensar la creación literaria de nuestra isla”, declaró Luis López Nieves, autor de reconocidos libros como “Seva” y “El silencio de Galileo”.
Para más información sobre el Campeonato o sobre la Maestría en Creación Literaria, llamar al 787-728-1515, extensiones 2345, 2346 y 2150. Para más detalles sobre las bases del concurso visitar www.ciudadseva.com/bases.

FIN  

viernes, 16 de diciembre de 2011

Primera ojeada al libro: Cosmos Burlesco de Miguel Pruné

*Fragmento del libro*
 *Cuento Completo*
Cosmos Burlesco 
{Sobre el Apocalipsis & los Protocolos del Caos}


 Pistas sobre el relato original y la virazón de los valores
“Karma karma karma karma karma chameleon,
you come and go, you come and go.”
{Culture Club}

“De dónde salió ese sonido, no veo el agua en el medio de la copa y en el medio de tus ligamentos sólo encuentro desolación”. Despertando; respiro íntimamente y mis ojos luchan para adaptarse a los detalles del cuarto y a su limpieza cuasi burgués; su eficiencia demostrada en formas geométricas que podemos entender; una colectividad de modelos que se adecuan o son adecuados por el uniforme pensamiento occidental en esta compacta alcoba de andamiaje: una habitación módica. Default. Todo emerge de las paredes, los armarios, la cama, el lavamanos, los espejos. ¡Terror!. . .por los ‘global networks’ [nexos de verdad] se anunciase que el espacio se agota, en dicho caso lo propio  y necesario sería aprovechar cada milímetro de este. Esta sequía espacial aborda los muros desde donde sacas una peinilla, una toalla y un pote de jabón líquido. ¿Pero quién elaboró los espacios y las normas? 
“The world is shrinking; the blank edges of the map filled in.”
{Lord Cutler Beckett}

Concerniente a la Peste y otros menesteres
La fiscalización madrugadora del cuarto continúa. Caminas hacia las cortinas que encubren una puerta corrediza de cristal. Descubres un balcón rectangular, diminutísimo, como una caja de pollo frito con papas de los chinos. Accedes al mecanismo digital de la puerta y logras abrirla.  Una ventolera caliente con tufo de humazo, dióxido de carbono y grasa de los kioscos te refresca la nariz, la cara, el torso. Edificios y carreteras al frente, detrás, arriba y entremedio como un cementerio de instintos, encajonados, aplastados a subsistir adaptándose a las fluctuaciones del Logo. Cerca del balcón hay un pitirre rojo neón que alumbra tu rostro y las cortinas, invitando jovialmente a cualquiera que necesite un cuarto por algunas horas. Qué peculiares se ven las personas a esta altura, transitando la polis de arriba a abajo. Se mueven guiados por apetitos, ambiciones, miedos, afanes, dudas, gozos, sospechas y a veces nada, sólo el tedio, pero se mueven en fin. 
“President Joe once had a dream.
The world held his hand, gave their pledge
so he told them his scheme for a Saviour Machine.” 
{David Bowie}
El octavo piso del motel El Pitirre Feliz, en la Avenida Prosaica 1007. Desde el reputado piso 8 fue que se lanzó. . .o fue lanzada aquella reportera, que por no ser disimulada con los mecanismos de la peste, brindó una primera plana a sus expensas. Es el amanecer, el amanecer lleno de extrañezas, de probabilidades y posibilidades; del cómo funcionarán los procedimientos a los cuales me enfrentaré y me enfrento. En 45 minutos tendré que irme de aquí, salir de la habitación y encontrar a los contactos de JoJo en el lobby. Repites la secuencia de caracteres, esas que debes pronunciar al micrófono del banco. El código ya está adherido. Karma Chameleon. Pones a hervir agua en la tetera azul turquesa, sacas el paquete de oolong que trajeron las simpáticas chicas de ayer. Separas el compartimiento de la ducha y abres la tubería del agua fría que se vierte sobre tu cráneo para interrumpir los pensamientos. Que el cosmos y las estructuras que hacemos de este {=?}, sean únicamente agua templada y nada más. El cuerpo se acostumbra, se reanuda el proceso de pensar… recuerdos de gruñones y caras  y cometas  y detonaciones de promesas se hacen ecos demasiado arrastrados detrás de los párpados; donde nadie los puede ver, donde nadie los quiere ver, hacer parte de su experiencia, moviéndose en tus sesos, en tus significados. 
"I want every young person to hear about business and enterprise in school; every teacher to be able to communicate the virtues and potential of business and enterprise; and I want every community to see business leaders as role models"  
{Gordon Brown}

Dios-Deber-Lógica
Dios-Deber-Lógica. Pero esos caracteres se transforman en conceptos tan amplios que fallan en comunicar y se desboronan. Enjabonas las axilas, el pecho con espuma, el cuello medio sosegado, hinchado por un golpetazo bien dao’.  Larga historia: mis residuos y yo, todo fue para obtener 2 uniformes de Epitome Revelations, una entidad corporativa militar, o sea, el espíritu santo a jornal. Tienen contratos con las corporaciones más influyentes, con los gobiernos y jefaturas regionales. Su plataforma de operaciones más amplia se encuentra aquí, cerca de Boru City. Se dice que son el alfa y el omega. Entran a los territorios de los irracionales, de los piratas, de los habiru, de l@s barbar@s, de los taka, de los pueblos del mar, de los cheches entre numerosas otras poblaciones peligrosas. . .y los pacifican o al menos a eso se acometen. En fin: ellos son habilidad imparcial de la industria. Un servicio necesario, aséptico despliegue de equipo y recursos no-humanoides y humanoides a diferentes escalas. Macro. Micro. Intra. Extra.
 Ambicionamos infiltrar su inteligencia, sus bases de datos, sus aparatos de custodiar y husmear; para nuestros sacros fines apestosos. Como fantasmas o síntomas o idiotas resistimos con migajas de pan, bits, sangre e intuición. Estimulamos la beligerancia contra las maneras de cómo debemos vivir, la ofensiva contra las autoridades que manufacturan y legislan y analizan los problemas y prometen a cánticos de iglesia del capital, soluciones coherentes en el sistema. Pero, el glitch no olvida. 
“Recordaba cuando la capital no apestaba, cuando la gente se saludaba y reía. Pero eso se fue perdiendo. La solidaridad, la tolerancia, el respeto.  Este vacío, este monumental vacío de valores, donde a los chiquitines no se les enseña lo correcto de lo no correcto correctamente. Y se genera un ambiente de intolerancia, hostilidad, violencia, e indiferencia, en fin. . .terrible irracionalidad.”   
{Rev. Arturo Dotson}

Reclamándole al fogón
Pero, esta metrópoli siempre apestó. De distintas maneras. La peste tiene una cualidad shape shifter. Muta entre traducciones de la realidad.  Nadie la advierte, o cómo funciona a través de la lengua de Advaita. Debemos cuidarnos de esa tentación a deificar el pasado, mala costumbre de los afluentes ciudadanos, o de los que se quejan del calor pero nunca le reclaman al fogón, como decía Cheito, la rimbombancia bienaventurada de amapolas por excelencia. Con gare en boca, buscando un lighter en su bolsillo de camisa con la mano derecha, mientras iba vertiendo, en potes de salchicha vacías, onzas de buen ron excitado en ciruelas con la mano izquierda. Nos contaba cómo en su vida de lamedor topográfico advertía patrones en el mundo etéreo de lo social; ciclos entre lo concreto y lo gaseoso. Y cómo las sociedades buscaban justificar, ordenar, regular, legitimizar su moral, su néctar de día a día con su acomodo razonable.
“Le Papillon dejó de ser bastión, lo sabemos unos pocos. Ya nos han picado las leyes naturales internacionales del comercio, los tratados magnos de cabotaje, las sanciones, la guerra, la sed. ‘Laissez faire mon amour’. Y a qué nos llevó esto, a ser unos seres aritmetizantes como el BORU el Bad fu fu y sus aldeas y cosmopolitas.”
{Sigmund Koffa}
“Dibujaba y a la vez me dibujaban”, indicaba, Cheito, “o me borraban; me hacían tachones, se vertía pintura y tinta en mis orificios, en mi torso, y me hacían real; desde pequeño podía captar la cognición y me zambullía en los performances, en los rituales establecidos y bendecidos que mis contemporáneos le asignan a las cosas. Como fundan edificaciones, puentes, autopistas, templos, castillos, bibliotecas, armarios, y la parte debajo de los sofá, en fin, todos los mecanismos entre puertos ¡y como distinguimos entre las calcomanías! Para funcionar deben usar sus palabras, sino. . .pues, no hablemos de eso ahora. ¡Beban amigos, beban!”.
La tetera silba como un policía haciendo una ofensiva táctica a las comunidades periféricas, y uno corriendo que si para conseguir cosa rica y cosa buena, en el medio de la guerra sin fin. . .de Dios, Suelo y Progreso.



sábado, 10 de diciembre de 2011

Sylvia Rexach

Sylvia Rexach nació en Santurce el 22 de enero de 1921. Cursó estudios elementales en escuelas públicas y privadas de la Capital. Se graduó de la Escuela Superior Central, donde descubrió su vocación de poeta y músico. Compuso en esos años dos de sus más importantes trabajos "Di, corazón" y "Matiz de amor".
Estudió guitarra, piano, saxofón y otros instrumentos musicales. Sylvia Rexach ingresó a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, donde se matriculó en un curso pre legal. Al comenzar la Segunda Guerra mundial, abandonó sus estudios para unirse al Cuerpo Auxiliar Femenino del Ejército de los Estados Unidos (WAACS).
Sylvia plasmó su vida en sus canciones, y fue muy popular por la delicadeza de su expresión musical y su romanticismo. Sus éxitos, entre los que se encuentran "Alma adentro", "Idilio", "Olas y arenas", "Nave sin rumbo", "Di, corazón" y "Matiz de amor", le dieron renombre en Puerto Rico y en el extranjero.
Un desengaño amoroso le impulsó a una vida de bohemia que poco a poco fue consumiendo su salud. Víctima del alcoholismo y de un cáncer en el estómago, murió a los 39 años en su ciudad natal, el 20 de octubre de 1961. Dejó tras su muerte un legado de canciones y poesías adelantadas a su tiempo, pues trascienden su época.
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*Biografía extraída de la página, www.prpop.org*